mayo 05, 2008

Tribus Urbanas

Nuevas tendencias adolescentes

Y MI HIJO… ¿QUÉ ES?
por Alberto Irarrázabal R. y Héctor Mendieta

Si un día su hijo o hija llegan a la casa con atuendos o accesorios poco convencionales, el pelo teñido de uno o más colores, o mezclando el español con expresiones que parecieran sacadas de una película de ciencia ficción ¡No se preocupe! Es probable que él o ella estén comenzando a descubrir una de las muchas nuevas formas de expresión que, día a día, están adoptando, cada vez con más fuerza, los adolescentes tanto del país como de nuestra región.

También conocidas como “tribus urbanas”, algunas de estas agrupaciones han estado en vitrina los últimos meses debido a peleas, escándalos y una vida sexual promiscua; sin embargo, muchos de los jóvenes que afirman ser parte de estas autodenominadas “tendencias”, poseen atributos y realizan actividades que son ignoradas o estigmatizadas por la mayoría. De hecho, son los mismos padres quienes, por desconocimiento, a veces ven estas manifestaciones de forma negativa, y las tildan sencillamente como una “mala influencia”. Si bien el grupo estandarte de esta nueva casta juvenil son los archiconocidos y mediáticamente manoseados “pokemones”, la mayoría de los chicos que simpatizan con algún “estilo” en particular asegura no encajar dentro de aquella categoría, la cual es vista por muchos como una suerte de “insulto” o, incluso, como un movimiento de segunda clase. Es por esto que ellos utilizan nombres y denominaciones más específicas, dentro de las que se pueden encontrar, por ejemplo, a Otakus, Visual, Emos y Pelolais.

EMOS: MÚSICA Y EMOCIONALIDAD

No tienen filiaciones políticas, ideologías o dogmas religiosos. Se autodenominan como “Emos” (término derivado de la palabra “emoción” o “emocional”), y su principal motivación en la vida es la música. Generalmente son estereotipados como personas, con estados de ánimo depresivos y conductas autistas, aunque no es extraño que muchos de ellos sientan rechazo por las instituciones y la sociedad en general. Las canciones de sus bandas favoritas (My Chemical Romance, Green Day y Panda, entre otros) hablan sobre dolor, sufrimiento y desilusiones amorosas, y el género que más los identifica es el punk o hardcore, aunque eso es tema de largo debate entre sus miembros.
En su mayoría son delgados, les gusta usar la ropa bien ceñida al cuerpo, tienen el pelo liso o “alisado”, y se dejan caer un mechón que les tapa la mitad de la cara. Sus colores preferidos son el negro, el púrpura y el fucsia, y sus accesorios más distintivos son las muñequeras, los piercings en labios y cejas, las hebillas de metal con calaveras, las zapatillas de skate o básquetbol old school, y las poleras estampadas con los nombres de los grupos que escuchan. En Viña, algunos acostumbran juntarse en la Plaza México (en honor a “Panda”, provenientes de aquel país), y en el sector de videojuegos del Marina Arauco.
Algunos miembros de este grupo declaran abstenerse de las drogas y el alcohol, sin embargo, ellos señalan que aquello es decisión de cada uno.
Si bien se declaran “normales”, de todas formas reconocen que cuando caminan por los pasillos de la universidad los miran “raro”, porque su estilo algunas veces no encaja con el de la mayoría: “A nosotros nos gusta expresarnos a través de nuestra vestimenta, nuestro pelo, y sabemos que al resto eso le choca un poco”, y agregan: “no queremos provocar a nadie, es sólo un estilo más”. Si bien se declaran “pacifistas” y respetuosos de las otras personas, de todas formas sienten que son discriminados por la forma en que se visten, y muchas veces los han tildado de “gay” o, incluso, hasta de ser “pokemones”, lo cual es para ellos un verdadero insulto: “Son poseros, flaites y tratan de imitar nuestro estilo… lo que pasa es que la gente es súper prejuiciosa, entonces te ven distinto y te asocian al tiro con lo que ven en la televisión o está de moda”. Otra cosa que “les carga” también es que sean asociados con el grupo Kudai, ya que afirman es “para cabros chicos”. Junto con la ropa y los accesorios, explican que se dejan caer el mechón de pelo hacia el lado derecho, lo cual significa estar “en contra del sistema”. Es por esto que ellos definen su estilo como una “tendencia” y no sólo como una moda más, asegurando que todo comenzó hace tiempo, cuando empezaron a formar sus primeros gustos musicales: “Nosotros hemos sido así desde siempre, lo que pasa es que en el colegio estábamos obligados a tener el pelo corto y usar uniforme, y ahora que estamos fuera, por fin podemos vestirnos y expresarnos como queremos”.

OTAKUS Y VISUAL KEI: FANÁTICOS DE ORIENTE

Originario de Japón, el término “Otaku” nació como una forma despectiva de denominar a cualquier persona que fuese fanática de un tema o asunto específico; algo así como un nerd para nuestra cultura occidental. Con el tiempo, este concepto comenzó a ser utilizado por jóvenes de todo el mundo, quienes sentían admiración principalmente por la “cultura pop” de aquel país (cómics o manga; series animadas o animé)
En Chile, los primeros “otakus” comienzan a aparecer a principios de los 90, y actualmente son una suerte de “rareza” dentro de la extensa cantidad de grupos, subgrupos y “tribus urbanas” que parecen acaparar el gusto de los más jóvenes.
Adoptando el nombre de “Visual Kei”, ellos son los que actualmente “la llevan” en cuanto a estilo japonés.Casi a modo de “segunda generación” de los Otakus, los “Visual” (léase víshual, con “sh” y tilde en la “i”) son jóvenes de entre 15 y 18 años que, inspirados principalmente por el animé y las bandas de rock que originalmente hacían las canciones para aquellas series, decidieron emular de la forma más fiel posible el estilo y vestuario de sus personajes y artistas favoritos. Proveniente también desde Japón, el “Visual Kei” nació en los años 80 como un fenómeno musical/visual que iba contra el conservadurismo propio de aquella cultura, y quienes lo comparten en Chile se autoproclaman como un “movimiento estético”, el cual no tiene más ambición que el de seguir aquel ejemplo.
Dentro de sus filas podemos encontrar, a su vez, una serie de subdivisiones, tales como el “Kote-Kote”, “Oshare” y “Eroguro”, entre otros. Por lo general, sus miembros usan maquillaje extravagante, peinados con mechas fosforescentes de distintos largos y formas, y elaborados vestuarios con numerosas chapitas y accesorios. Están conformados tanto por hombres como por mujeres, y es casi un requisito que cada uno adopte un apodo o nick distintivo en japonés. Si bien los músicos que impusieron este estilo en Japón son, en su gran mayoría, de sexo masculino, es común que algunos usen maquillaje o ropa que puede considerarse como femenina o, incluso, “andrógina”, lo cual también es imitado por sus seguidores chilenos.
En Viña se juntan afuera de la galería Carrusel, en calle Valparaíso, y los fines de semana asisten a las numerosas fiestas que organizan en distintos puntos de la ciudad. Una vez más, lasdrogas y el alcohol es algo que depende de cada uno.
Hoy en día es muy común ver a chicos que, de un día para otro, se “transforman” e intentan imitar este estilo, pero que, en realidad, eso es sólo una moda, ya que los que verdaderamente son “Visual” comparten una tendencia que partió hace años con la música y el animé: “Nosotros nos burlábamos de los que nos copiaban y les empezamos a decir ‘pokemones’ como un insulto. Ahora es súper ridículo que se autodenominen así, porque es casi como si se llamaran ‘tontos’ o algo por el estilo”.Dentro de este grupo, el principal medio de difusión y validación corresponde al fotolog, lugar en el cual la mayoría “sube” fotos donde el que tiene el mejor “estilo” (mejor peinado, maquillaje, etc.) es el más “posteado” (que recibe comentarios positivos), por ende, el que alcanza mayor popularidad entre sus pares. “Zan” asegura tener un grupo de admiradoras, quienes la abordan regularmente en las fiestas o “cosplays” (fiestas de disfraces) para regalarle chapitas y cosas así. “Nosotros nos burlábamos de los que nos copiaban y les empezamos a decir ‘pokemones’ como un insulto. Ahora es súper ridículo que se autodenominen así,porque es casi como si se llamaran ‘tontos’ o algo por el estilo”.

PELOLAIS: ¿SER O NO SER?

Hace un año atrás, Fernando Godoy, el actor que personifica a “Nacho” Larraín en la serie “Casado con Hijos” de Mega, masificó el término Pelolais. Posteriormente, en la teleserie “Vivir con Diez”, de Chilevisión, Ignacia Allamand encarnó a Eloisa Solé, una niña delgada, de pelo liso y con una actitud de superioridad que, de inmediato, se transformó en ícono y modelo a seguir por las chicas que cultivan esta tendencia.En nuestro país, las pelolais partieron en Santiago, específicamente de Plaza Italia para arriba, en comunas como Providencia, Las Condes y Vitacura. Pero el fenómeno se expandió hasta Viña del Mar, teniendo a Reñaca como epicentro de esta particular expresión. Ahí, todos los días, y específicamente los fines de semana, las vemos rondando cerca del McDonald’s, el Mall y, cuando las temperaturas suben, la playa, más definidamente en el ya clásico cementerio.
Pero… ¿cómo son?, ¿cómo reconocerlas? Las lais son adolescentes de entre 14 a 17 años, de pelo largo, liso, rubio o castaño claro; tez blanca, en general muy delgadas, y algunas las describen como “demasiado lindas”. Van a colegios particulares, como el St. Margaret´s, St. Paul´s o Sagrada Familia, entre otros. Resulta curioso que cuando conversamos con niñas que poseen estas características, no se reconocen como parte de este estilo, pese a que se dan cuenta de que la descripción de las lais calza con ellas mismas. Eso pasa porque no acostumbran autodenominarse Pelolais, pues entre su círculo no es bien visto. También existe una subclase que se llama ondulais (de pelo ondulado).Todas tienen fotologs (portales de internet y una especie de diario de vida o álbum fotográfico, donde se promocionan), y en estos espacios se publican fotos de alguna niña para que la vean y la posteen (dejar recados). Ahí abundan mensajes como: “demasiado regia”, “mina too el rato!” o “es filete”.
Su motivación para reunirse sólo se basa en pasear y pasarlo bien, no tienen una postura radical ante la vida, son felices y lo demuestran sin tapujos. Los fines de semana, antes de irse a carretear a Puerto Madero (en playa Las Salinas) u Ocio (camino costero hacia Concón), se juntan al interior del Mall, van al McDonald’s a comer algo y después a bailar, pero rara vez salen de su entorno geográfico más cercano. En el mejor de los casos, van hasta el Marina Arauco a comprar algo en Zara, o alguna tienda que ofrezca algo disímil a Reñaca. Respecto a la ropa que usan, ocupan zapatillas blancas o de “chinita”, jeans celestes no tan ajustados, poleras de distintas clase, pero sí con la particularidad que debe notarse que son de una marca determinada, como Kosiuko o Foster. También le interesan los accesorios de Hello Kitty.

¿Y LOS POKEMONES?

En Chile, se les llama de manera despectiva "Pokemones" a los jóvenes que andan con vestimenta o cortes con estilos emo u hardcore (los asemejan con los Pokémon porque son de apariencia fisica diferente); en menor medida también se usa este término para llamar a ciertos jóvenes que poseen un aspecto físico poco agraciado. Los "pokemones", como se les suele llamar a estos jovenes de apariencia extraña al estilo predomiento entre los jóvenes chilenos, son mal vistos por los jóvenes y muchas veces son discriminados, ya que su estilo surge de una combinación de los mismos. Se caracterizan por usar cortes de pelo parecidos a los personajes de la serie y una combinación entre estilo hardcore y emo.

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